Un contratista pide una cotización de materiales para una obra, la revisa con su cliente, y la aprueba días o semanas después. En ese tiempo, el tipo de cambio pudo moverse — y con él, el precio real que la ferretería debería cobrar.
Si el precio se cotiza en bolívares a la tasa del día, y el contratista aprueba una semana después, la ferretería puede terminar cobrando de menos en términos reales — o el contratista puede sentir que le "subieron" el precio sin explicación si la tasa se usó de forma distinta al cobrar.
Una cotización con fecha de vigencia clara ("válida hasta el día X") le dice al contratista exactamente cuánto tiempo tiene para decidir con ese precio garantizado, y a la ferretería le da un límite claro para cuándo un precio cotizado ya no aplica.
Si la cotización se aprueba dentro del plazo de vigencia, la tasa de cambio usada para calcular el monto en bolívares debería ser la misma que estaba vigente cuando se cotizó — no la del día en que se convierte a factura. Eso es lo que hace que un precio cotizado sea realmente el precio cotizado.
Si el contratista vuelve después de que la cotización venció, es razonable — y necesario para no perder margen — recalcular con la tasa del día. Lo importante es que ese recálculo sea explícito y visible, no una sorpresa silenciosa.
Una cotización con vigencia y tasa protegida da certeza al contratista para presupuestar su obra, y protege a la ferretería de vender por debajo del costo real si el contratista tarda en decidir — sin que ninguno de los dos tenga que adivinar.
Nexus Commerce permite fijar una fecha de vigencia en cada cotización; mientras esté vigente, la tasa de cambio usada al facturar es la misma con la que se cotizó — no se pisa con la del día. Si la cotización venció, el sistema actualiza la tasa y avisa al cajero para que el precio final sea justo para ambas partes. Ver más en Sistema para Ferreterías.
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